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En declaraciones a la prensa en Barcelona, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, declinó este jueves adoptar una medida tan drástica, como exigió a su gobierno el líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy.
Hasta que el caso no se esclarezca en los tribunales no adoptaremos ninguna decisión, enfatizó el canciller, tras abogar por mantener una política de diálogo con el Ejecutivo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Moratinos se refirió así a un auto remitido el pasado lunes por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, en el cual denunció una presunta cooperación gubernamental venezolana con ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Interrogado sobre unas declaraciones de Chávez, en las que aclaró que ni recibió ni dará a este país explicación alguna sobre la acusación del citado magistrado, el titular de Exteriores confesó no sentirse desacreditado por esas expresiones.
El mandatario bolivariano aludió la víspera a afirmaciones atribuidas al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, según las cuales éste pidió explicaciones a Venezuela sobre el particular.
De acuerdo con el jefe de la diplomacia de esta nación europea, la intención de Zapatero era solicitar información, más que explicaciones a Caracas sobre esa hipotética colaboración para que ETA y las FARC entablaran una alianza, como sostuvo Velasco.
Insistió en que no se siente desacreditado por las palabras de Chávez, en las que el dignatario suramericano aseguró que Moratinos no le requirió ninguna explicación sobre el caso cuando ambos conversaron por teléfono el lunes último.
El jefe de la diplomacia española relató que ese día se puso en contacto con Chávez y su canciller, Nicolás Maduro, y ambos rechazaron los indicios que apunta Velasco, así como cualquier complicidad con ETA.
La conversación discurrió en términos normales y sin ningún mal tono por parte del estadista venezolano, presente aquel día en Montevideo para participar en la investidura del nuevo presidente uruguayo, José Mujica, destacó.
Moratinos señaló que sus interlocutores manifestaron total disposición a contribuir para despejar cualquier duda y remarcaron la colaboración que ha habido con España ante ETA en los últimos años, en virtud de los acuerdos bilaterales existentes.
Como parte de una campaña que analistas enmarcan en un afán de la derecha española de forzar una ruptura en las relaciones Caracas-Madrid, Rajoy criticó hoy las "amistades peligrosas" de Zapatero, en referencia a sus vínculos con gobiernos progresistas. (APF.Mercosur)
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