El exembajador argentino, Jorge Argüello advirtió que el conflicto con Brasil es “la mayor imprudencia” diplomática desde 1983

El ex representante ante Estados Unidos, Portugal y la ONU dijo a Infobae que el episodio rompe una política de Estado sostenida por más de cuatro décadas y pone en riesgo la confianza construida desde la democracia
lunes 27 de julio de 2026 | 11:31hs.

La crisis diplomática que se abrió entre la Argentina y Brasil tras los dichos del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, seguida por la decisión del gobierno brasileño de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, reabrió el debate sobre los límites entre las afinidades ideológicas de un gobierno y los intereses permanentes de la política exterior. Para Jorge Argüello, uno de los diplomáticos argentinos con mayor trayectoria internacional, el episodio representó un quiebre con una política de Estado que comenzó a construirse con el regreso de la democracia y que logró sostenerse durante más de cuarenta años.

"Constituye una gran imprudencia, probablemente la mayor desde 1983“, afirmó Argüello en declaraciones a Infobae.

El ex embajador argentino en Estados Unidos, Portugal y ante las Naciones Unidas sostuvo que el conflicto no debía analizarse únicamente desde la coyuntura política, sino desde el proceso de integración estratégica que impulsaron Raúl Alfonsín y José Sarney a partir de 1983, cuando ambos países decidieron dejar atrás décadas de competencia y desconfianza para construir una relación basada en intereses comunes.

“Desde el momento en que Alfonsín y Sarney iniciaron un camino de integración sin retorno, hemos pasado cuarenta años construyendo confianza sobre la base de intereses compartidos, no de afinidades ideológicas”, explicó.

A juicio del exdiplomático, ese fue precisamente uno de los principales activos de la relación bilateral: haber logrado preservar la cooperación entre la Argentina y Brasil más allá de los cambios políticos registrados en ambos países durante las últimas cuatro décadas. (APFMercosur)